Querido 2017

Querido 2017

Querido 2017,

 

No quería que te esfumaras esta noche sin haberte dedicado un post. Te vas y yo me quedo con cierta nostalgia, por las cosas buenas que he vivido contigo, pero también por las no tan buenas que me dejaron un gusto amargo. Tú has sido mi año montaña rusa, un sinfín de subes y bajas, de emociones al máximo y días en los que costaba encontrar el rumbo. Eso sí, te voy a querer siempre por haber cumplido tu único objetivo: sacarme de mi zona de confort.

 

Pero no cada uno de los 365 días del año has sido un año ejemplar. Lo siento querido, pero siempre serás el año de los atentados en Barcelona y Cambrils. Todavía recuerdo aquellos días con miedo y incredulidad. Una barbarie así siempre te deja el corazón encogido, pero esta vez pasó muy cerca. Tan cerca como que la noche antes paseaba con mi familia por el precioso puerto de Cambrils. Me ha costado cuatro meses volver a pisar las Ramblas, mis queridas Ramblas cerca de las cuales estudié, trabajé y hasta me casé. Además, te llevas contigo a dos personas muy queridas: mi abuela Feli y Fina, una amiga de la familia. Eso fue una mala jugada, pero dicen que nadie muere mientras le sigas recordando.

 

Querido 2017

 

También has sido una año de reencuentros muy esperados, de vencer enfermedades y de volver (en este post os hablaba de lo que significaba para mí “Volver”). De ti, querido 2017, he aprendido muchas cosas:

 

  • Nunca des por hecho nada hasta que se confirme.
  • Una idea en la cabeza no sirve para nada. O la llevas a cabo o se convierte en humo.
  • Un plan B puede ser mejor que un plan A. Sólo es cuestión de hacer clic y vencer los miedos.
  • Salir de la zona de confort no es fácil y, a veces, toma su tiempo. Pero si te tomas demasiado tiempo, de hecho lo que haces es quedarte en la zona de confort. Hay que dar el salto y no mirar atrás.
  • Hay gente muy buena y con la que conectas. No hace falta perder el tiempo con la gente que no te aporta nada.
  • Si piensas que no puedes con todo, recuerda que hay gente que trabaja más horas, tiene más hijos y todavía le queda tiempo para hacer vida social. Con esfuerzo y tesón (y muchos cafés) todo es posible.

 

Querido 2017, serás también el año que no cumplí mi reto #17booksin2017. De hecho, me quedé en 11 libros leídos, porque no hubo tiempo para más. Pero a cambio, me he quedado despierta hasta tarde escribiendo 8 historias bonitas (2 más que se estoy escribiendo), 10 posts sobre reflexiones o lugares que me han emocionado y 25 serendipias que he querido compartir con vosotros. Si a esto le sumamos que he asistido a 3 Blogs & Cava y 2 Cenas Adivina, que me he escapado un fin de semana a Asturias para asistir a Bloggever, que he hecho 3 cursos de Hello Creatividad, que me han invitado a una masterclass de Natura Bissé y que visitado markets tan bonitos como el navideño Brands we love, imaginaros la de gente maravillosa que he desvirtualizado y las personas tan inspiradoras que he conocido. Algunas de ellas han traspasado incluso el 2.0 y se han convertido en verdaderas amigas.

 

Querido 2017

 

2017, no sé si serás un año que recordaré siempre ni si serás mejor o peor que el año que mañana empieza. Pero quiero darte las gracias por todo lo vivido, lo bueno y lo malo. Porque de lo malo, siempre se aprende. Y de lo bueno siempre tenemos que estar orgullosos y muy agradecidos.

 

¡Un abrazo, querido 2017!

Foto de portada: Kelly Jean de Unsplash |  Fotos del post: Brooke Lark y Claire Satera de Unsplash

 

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