Amigos

Hay amigos que nunca están, pero aparecen siempre que los necesitas.  Hay amigos de toda la vida y amigos con los que compartes la vida. Hay amigos platónicos, a los que idealizas, aunque no hay para tanto. Hay amigos con los que hablarías horas y otros con los que pocas palabras bastan.

Hay amigos del alma, amigos que juraron ser siempre amigos y amigos que ya lo fueron en otra vida. Hay amigos a los que llamas cuando necesitas ayuda con la mudanza y amigos a quien llamar cuando algo va mal. Y luego están esos que sirven para ambas cosas. De esos, hay pocos.

Hay amigos que lo serán para siempre y otros que lo fueron solo un tiempo. Hay amigos que son sagrados: los amigos de la infancia, los amigos del verano, los amigos de la facultad. Los ves poco, a veces menos de lo que te gustaría, pero cuando te juntas con ellos te llenas de recuerdos y de nuevas ideas.

Hay amigos inesperados, que llegan cuando ya crees que no tienes edad para encontrar nuevos amigos y hacen que te preguntes cómo no los habías encontrado antes. Hay amigos que son tu alma gemela y brillan fuerte.

Hay amigos a los que llamas amigos, pero en realidad son otra cosa. Hay amigos invisibles, en todos los sentidos. Hay amigos que pierdes por el camino. A veces, los reencuentras más adelante. A veces, nunca más vuelves a saber de ellos.

Hay mejores amigos, amigos a secas y amigos lejanos. Hay amigos de diario y amigos de fin de semana. Amigos que te inspiran y amigos a los que inspiras. Amigos que dicen verdades y otros que dicen lo que quieres oír. Hay amigos necesarios, amigos indispensables y amigos por compromiso. Hay amigos poetas, amigos sanadores, amigos espartanos y amigos comodín. Amigos para reír y amigos para llorar. Amigos con los que discutes y otros con los que no se te ocurriría discutir en la vida .

Hay amigos a los que consideras hermanos. Y luego hay amigos de los que te enamoras y con los que decides compartir la vida. De estos, mejor tener solo uno o te auguro una vida sentimental complicada, 😉

Dicen que un amigo es un tesoro. Y yo añado que todos lo son, los de toda la vida o los que acabas de conocer, los que aman incondicionalmente o los que traicionan, los que te hacen bien y los que ni fú ni fa. Con unos compartes y vives; con los otros, aprendes y creces.

 

1 Comment
  • Pingback:Josune Elkoro, la guardiana del valle - Blogsandroses
    Posted at 00:01h, 15 noviembre

    […] del 79, como yo, nos va la marcha, jajaja ? No nos hemos visto en persona, pero es una de esas amigas inesperadas con las que compartes gustos musicales y amores platónicos. Me ha costado un poquito que accediera […]