Delicious Martha, la foodie que convirtió la cocina en su medicina

Delicious Martha, la foodie que convirtió la cocina en su medicina

Marta Sanahuja, más conocida como Delicious Martha, se ha convertido en una de las foodies, también llamadas influencers gastronómicas, con más seguidores de nuestro país y ha encontrado en Instagram y YouTube el espacio perfecto para desatar toda su creatividad y contagiarla a todos sus seguidores. Me apetecía muchísimo conocerla y que me contara como una recién licenciada en Publicidad de tan solo 27 años es capaz de inventarse una profesión y conseguir el reconocimiento necesario para vivir felizmente de ello. Hoy os traigo la #historiabonita de Delicious Martha, directamente desde su cocina.

 

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De pequeña soñaba con ser astronauta, me cuenta sonriendo, pero las ciencias no eran lo suyo. Estudió Publicidad buscando dar rienda suelta a su creatividad y, aunque fue muy buena alumna, sus profesores no le veían trabajando como creativa en una agencia. “Me decían que tendría más posibilidades si me dedicaba a la gestión de clientes, que lo mío no era la creatividad. Al final, ha resultado que he labrado mi futuro gracias a esta faceta. Simplemente creo que no podía ser creativa en aquel ambiente, necesitaba más libertad”.

Marta empezó a trabajar en una agencia de publicidad justo el día después de acabar la carrera. Lo que para muchos estudiantes es un sueño (conseguir un trabajo remunerado en tan poco tiempo), se convirtió, para esta chica de mente inquieta, en una prisión. El trato recibido no fue el esperado y todos sus ideales se derrumbaron. Intentó superar el bache con responsabilidad, planificación y más horas extra, pero nunca parecía ser suficiente. Perdió 20 kilos y su alegría se fue diluyendo. Fueron sus padres los que tomaron la decisión por ella y la alejaron de esa mala experiencia laboral. Entonces, no tenía ni idea de que eso le cambiaría la vida.

 

Delicious Martha, la foodie que convirtió la cocina en su medicina

 

“Dejé la agencia el 30 de marzo de 2013, y el 1 de abril de 2014 abrí el blog. Fue un año muy complicado. Siempre he sido muy organizada, sabiendo lo que toca hacer en cada momento y, en cambio, durante aquel año no tenía fuerzas para hacer nada, fue una lección de vida”.

La cocina fue su medicina, haciendo galletas el mundo se detenía. “Solo cuando cocinaba me sentía bien conmigo misma, conectaba. Así que poco a poco, de manera autodidacta, iba dedicándole más tiempo a cocinar, sin ningún otro fin que sobreponerme y sentirme mejor”.

 

 

De esos meses de terapia en la cocina, surgió el blog Delicious Martha. “No me considero una cocinera, no es mi profesión ni he estudiado para ello. Lo que me gusta es comer bien y comunicar. Y en aquel momento, pensé en unir estas dos pasiones y ver hacia donde me llevaba”.

El primer año y medio fue totalmente infructuoso. “A parte de mis conocidos, no lo leía nadie. Y pensé: tengo que buscar algo que me haga diferente. Como no podía competir con la gente que se dedica profesionalmente a la cocina, puse todos mis esfuerzos en que la comida entrara por los ojos”.

 

 

Y lo consiguió, ¡y tanto si lo consiguió! Aprendió todo lo que tenía que aprender de fotografía básica (Marta no es fotógrafa profesional) y, con una planificación a mes vista y una frecuencia de tres fotos diarias, fue creciendo y creciendo hasta darse a conocer. Entonces apareció la primera marca, Freixenet, y supo definitivamente que podía vivir de esto. Las horas de esfuerzo, trabajo y dedicación empezaban a dar sus frutos y Delicious Martha se convirtió en un negocio del siglo XXI.

En los últimos meses, Marta ha superado el último escollo que la separaba del éxito: perder la timidez y mostrarse delante de cámara. El paso ha valido la pena: su vlog de Youtube alcanza ya los casi 15.000 suscriptores y, sobre todo, se ha convertido en la reina de los #stories de Instagram, donde cada mediodía enseña, paso a paso, una receta de cocina de aprovechamiento.

 

 Delicious Martha, la foodie que convirtió la cocina en su medicina

 

¿De dónde viene el nombre de Delicious Martha?

Es una idea de mi madre, le encanta la película Deliciosa Martha (Bella Martha, en su título original). Ella me lo sugirió y no lo dudé: contiene mi nombre, hace referencia clara a la cocina y fue una idea suya, con todo lo que yo tengo que agradecerle a ella.

 

¿Cómo es un día en tu vida?

Normalmente, compro lo que necesito al día. Me levanto muy pronto para poder ir al mercado. A veces, más que pronto (risas): hoy me he levantado a las 5:30, porque tenía que amasar un pan y, claro, no era plan de poner el robot de cocina a esas horas, así que lo he amasado a mano.

Mi terraza es mi estudio. Suelo hacer las fotos y los vídeos hasta las 13:30 o las 14:00, porque es cuando hay la mejor luz. Las fotos las hago con cámara y trípode, pero los vídeos siempre con el móvil. A veces grabo en días distintos, si la receta así lo requiere, por ejemplo, si una masa tiene que reposar. Luego edito los vídeos, que es lo más costoso, los subo a mi canal de YouTube, preparo el post para el blog y las redes sociales, busco los hashtags más adecuados…

Vamos, que me encargo de todo, desde ir a comprar, cocinar, limpiar la cocina, hasta hacer las fotos y los vídeos, editarlos y estar al día en las redes sociales.

 

Danos un consejo para triunfar en Instagram.

Se me ocurren varios: dedicarle mucho tiempo, publicar a menudo, ponerle tu toque personal. Pero hay un consejo que para mí es la clave: cuidar a las personas que te siguen, sin excusas. Sin la gente que te sigue no eres nadie, y no hacerlo es pan para hoy y hambre para mañana. Estas cosas no cuestan, es querer hacerlas.

En mi caso, sin mis seguidores no estaría donde estoy, no podría vivir de esto. Para mí es mucho más importante responder a cada uno de sus comentarios, que no publicar más. Calidad frente a cantidad. Al principio, subía tres imágenes al día. Pero llegó un momento que no me era viable contestar una media de 200-300 comentarios en Instagram, Facebook, YouTube, además de responder los correos. Pero lo tuve claro, decidí bajar el ritmo y publicar menos para así poder seguir teniendo trato directo con mi comunidad. Es que sino nada de esto tiene sentido.

Ahora con #stories, el feedback se multiplica, pero sin estos comentarios no podría saber qué les interesa, qué necesitan. Es fundamental.

 

¿Te han ayudado las redes sociales?

¡Sí, está claro! Las redes han sido claves para crear mi comunidad, para darme a conocer. Desde allí, el tráfico se redirige hacia mi web y mi canal de YouTube, que es donde puedo monetizar mi trabajo. Gracias a mis seguidores en redes sociales me he convertido en una influencer y las marcas me contratan para hacer estilismos, fotos, etc… De hecho, mi negocio es una mini agencia de publicidad. ¡Quién me lo iba a decir! Después de estudiar esta disciplina y alejarme de ella, vuelvo al inicio. Eso sí, de una manera renovada y siendo yo mi propia jefa.

 

¿Qué opinas de la publicidad en las redes sociales?

Desde mi punto de vista, no tiene nada de malo siempre que seas coherente con lo que haces. Si me ofrecen publicitar en mi cuenta un producto que yo nunca he consumido antes, para mí, no tiene sentido hacerlo. Pero si el producto es uno de tus habituales y lo haces de la manera adecuada, con previo aviso, no hay nada de malo.

Las redes sociales permiten una segmentación del público enorme y eso las marcas lo quieren aprovechar, es lógico. Nadie cuestiona que estés mirando la tele y te aparezca un anuncio. Te puede gustar más o menos, puedes empatizar más o menos con la marca, pero lo aceptamos. ¿Porqué en redes se ve como algo malo?

 

¿De dónde sale toda tu inspiración?

¡De dentro! Me encanta lo que hago, dedico muchas horas a mi trabajo y le pongo mucho esmero, pero realmente no me cuesta, porqué me sale del alma. Antes seguía a mucha gente en redes sociales, pero al final, la inspiración en cantidades industriales resulta perjudicial y no te deja seguir tu propio camino, así que dejé de hacerlo. Ahora me centro en lo mío.

Claro que tengo a mis referentes, Linda Lomelino, Dennis The Prescot, Local Milk… Pero les sigo más por placer, que por buscar inspiración en sus trabajos. Cada uno tiene su propio estilo.

 

¿Te comes todo lo que cocinas?

¡No! Lo pruebo todo, eso sí, pero digamos que tengo a amigos y a vecinos muy contentos (risas).

 

Recomiéndame una cuenta de Instagram

Antes te hablaba de Dennis The Prescot, me encanta lo que hace. Y también soy fiel seguidora de Raquel Carmona y de su estilo.

 

 

De Marta me sorprendieron tres cosas:

  • Su madurez: con tan solo 27 años parece que haya vivido muchas vidas. Es espabilada, sabe lo que quiere y está dispuesta a trabajar a destajo para conseguirlo.
  • Su pasión: ama todo lo que hace y sus ojos vivarachos le delatan en cada vídeo y en cada receta.
  • Su candidez: a pesar de ser una mujer de pies a cabeza, todavía conserva dentro la niña que un día fue. Lo noté en el rubor de sus mejillas cuando me contaba que, a veces, la gente la reconoce por la calle, algo que nunca podía imaginar; lo vi en su espíritu naíf cuando hablamos de la terrible competencia que existe en el mundo foodie; pero, sobre todo, me di cuenta, por las veces que mencionó a sus padres en la entrevista, de todo el amor y el respeto que siente por ellos y lo agradecida que está por todo su apoyo.

 

A Marta le curó la cocina y, ahora, su cocina nos da una lección a todos.

Te deseo muchos más éxitos, amiga.

 

¡Hasta pronto!

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